lunes, 22 de mayo de 2017

Lectura y hábitos culturales en España en el S.XXI. (Cerrillo Torremocha)

Este tema es el actual 3.10, pero como no he podido encontrar nada bueno excepto este artículo de Cerrillo Torremocha, posteo el resumen del mismo aquí sin que nadie me lo haya pedido y porque me parece super interesante a estas alturas de nuestro querido siglo...

Fuente: Lectura y sociedad del conocimiento. Pedro C. Cerrillo Torremocha. Revista de educación, 2005. pp. 23-61.

Introducción:
La información es algo externo y rápidamente acumulable, qeu no es nada si no se asimila, se discrimina, se procesa y se enjuicia. Sin embargo, el conocimiento es algo interno, estructurado, que se relaciona con el entendimiento y con la inteligencia, que crece lentamente y puede conducir a una acción. En nuestra sociedad, la lectura no es un ejercicio normalizado, porque no es entendida como un "derecho" y porque no ocupa un lugar mínimamente importante en el tiempo de ocho de los españoles. Niños y adolescentes, estudio publicado en 2004: la lectura queda relegada al penúltimo lugar, sólo por delante de "no hacer nada". Sin embargo, España es el quinto país del mundo en producción editorial, con más de 60.000 novedades anuales, somos una gran potencia editorial, pero no lectora. Leer no está de moda; al contrario, es una actividad muy poco valorada. A muchos adolescentes, de los que leen habitualmente, les da vergüenza reconocer ante sus amigos qeu son lectoes. Enrique Gil Calvo: "desnaturalización lectora": Hoy hay más lectoes que nunca, pero ¿cuántos de esos lectores leen textos que no sean instrumentales? La lectura por la lectura, por gusto, por enriquecimiento personal, por conocimiento del mundo, o la relectura, ya no son objetivos básicos de la lectura. SE lee más como fuente de información que como fuente de conocimiento. 

Lectores tradicionales y nuevos lectores:
Muchos bibliotecarios suelen comentar que hay más usuarios que nunca y que se realizan numerosas actividades de animación a la lectura, pero que no es detectable un notable aumento de lectores ni de hábitos de lectura; muchos de esos usuarios acuden a las bibliotecas como lugar de encuentro, para solicitar el p´restamo de materiales audiovisuales o para conectarse a Internet. Leer uno es un juego, sino una actividad cognitiva y comprensiva enormemente compleja, en la que intervienten el pensamiento y la memoria, así como los conocimientos previos al lector. Una actividad individual y voluntaria. La lectura tiene que asumier nuevos retos; dos tipos de lectores: El lector tradicional, lector de libros, lector competente, lector literario que, además, lee en los nuevos soportes de lectura; y El lector nuevo, consumidor fascinado por las nuevas tecnologías, que sólo lee en ella: información, divulgación, juegos, pero que no es lector de libros, tiene dificultad para discriminar mensajes, para entender algunos de ellos y para comprender y expresar pensamientos abstractos. La literatura oral se está rompiendo, o se ha roto ya irremediablemente en algunos géneros.

Tipos de lectura y lectura escolar:
La verdadera lectura es la voluntaria, la que no tiene ninguna finalidad más allá de ella misma. Las lecturas obligatorias, que en el caso de la literatura infantil y juvenil son las lecturas escolares, hay que aceptarlas y realizarlas. Son lecturas tan obligatorias como otras actividades escolares; pueden ser aceptadas por los escolares, pero debemos demostrarles que esas lecturas serán importantes para ellos, al tiempo que les permitirán compartir con otras personas pensamientos, emociones, sueños o inquietudes. Problemas: la necesaria convivencia de la lectura obligatoria y la lectura voluntaria, algo que no siempre es posible lograr. No podemos olvidar, por mucho que obliguemos a una persona a leer, que la lectura tiene su base en la decisión personal de leer. La responsabilidad prioritaria de la escuela es con los niños que "no saben leer", no con los niños que, sabiendo leer, no quieren leer. Si es responsabilidad de la escuela la competencia lectora. Ana Mª Machado: "la lectura en la escuela es el momento y el espacio de la salvación de la literatura, del posible descubrimiento y formación del futuro lector". Y, sin embargo, al llegar a la adolescencia, muchos chicos suelen perder el hábito lector adquirido en la escuela. Encuesta Fundación Bertelsman de 2003: el 55% de los escolares entre 6 y 12 años afirmaba que le gustaba leer, en los chicos entre 12 y 16 años esa cifra bajaba al 8%. Motivos culturales o cognitivos y educacionales. La lectura escolar es una lectura lastrada por su inclusión en "Lengua y literatura" y por esa "prescripción lectora" se convierte en una lectura claramente instrumental: los escolares deben enfrentarse a unos textos en los que se ejemplifican nociones y conceptos, en detrimento de los valores literios de esos textos. No es extraño que los escolares huyan de la lectura en cuanto ésta no es una actividad obligada para ellos. Lázaro Carreter: "Con el libro de texto, los muchachos no leen sino que aprenden. No es raro que este esfuerzo les disuada del camino de la lectura." En el contexto de la educación actual, la lectura tiene un valor exclusivametne instrumental. Pero ello no es una justificación para que las sociedades del siglo XXI, a través de sus programas de gobierno y sus planes educativos, atiendan sólo lo que los "mercados" van necesitando. Aún con el objetivo antes mencionado, el 26% de los alumnos españoles no logra acabar la educación obligatoria. El hábito de la lectura voluntaria suele adquirirse en casa, no en la escuela. lo más eficaz para que un niño lea es, probablemente, que vea leer. En la creación de hábitos lectores estables el primer ámbito de influencia sería el de la familia; tras la familia, estaría la escuela; y en relación con las dos anteriores, la biblioteca. El progresivo impacto de los medios de comunicación audiovisual, con la televisión a la cabeza de todos, no parece que sea la causa por la que muchas personas abandonan la práctica lectora. En todo caso, será una dificultad importante para la creación de "nuevos lectores".

Hemos pasado de la supremacía de una cultura alfabética, textual e impresa a la de otra que se construye mediante imágenes audiovisuales. las nuevas tecnologías no son neutras ni inocentes: imponen un nuevo lenguaje y, con él, un nuevo lector. Georges Steiner: "nunca tanta información ha generado menos conocimiento." Internet no deja de ser una lectura instrumental; Ana Mª Machado: "No es una forma de adquirir sabiduría. Para la transmisión de la sabiduría se exige otro proceso, en el que decidir no depende de una opción entre otras del menú, de una preferencia por "esto o aquello", sino de una comparación entre "esto y aquello". Encuestas: uno de cada dos españoles de 14 años no lee habitualmente. Informe PISA 2002: un 15% de los escolares españoles llegan al final de la educación obligatoria con importantes problemas en su competencia lectora, problemas que están relacionados con su capacidad de comprensión lectora. Factores, Anna Camps: "Inversión en educación, formación de profesorado, consideración social de la enseñanza y de los profesores, equidad y "comprensividad" del sistema, nivel cultural general, etc...". ¿Podríamos hablar, entonces, de crisis de la lectura? Pues, probablemente, sí, aunque se lee más que nunca. Un nuevo analfabetismo, aparentemente menos peligroso que el analfabetismo funcional; "neoalfabetismo" protagonizado por esos nuevos lectores que no son literarios ni tampoco lectores competentes. Solo podrá ser superado mediante una diferente consideración social de la lectura, que parta de las instituciones, que favorezca la lectura activa, libre y crítica, como primer e imprescindible paso para el ejercicio regular de la lectura literaria:
Facilitando la creación de climas propicios; Proporcionando diversos y variados materiales; Favoreciendo la práctica de la lectura voluntaria en el ámbito escolar; Valorando los esfuerzos de los profesores; Concienciando a la sociedad de la importancia de tener muchos ciudadanos lectores; y Convenciendo a los padres del valor de la lectura. Con Programas convincentes de formación de mediadores; Fortalecimiento de las bibliotecas públicas; y Promoción social de la lectura, convirtiendo el fomento de la lectura en un asunto de política de gobierno.
Alberto Manguel: "Las campañas para que la gente lea son hipócritas. Nuestras sociedades no creen en la importancia del acto intelectual. Los gobiernos tienen mucho miedo". Para algunso de los que han ostentado el poder ha sido una tentación limitar, condicionar, controlar o prohibir el aceso a los libros que pudieran ser sospechosos de contradecir al gobernante. Todo ello puede hacernos pensar, en ocasiones, que no se pone toda la voluntad necesaria para intervenir de verdad en el problema. Sí es légitimo y conveniente intervenir, como en otras actitudes o hábitos: la conducción temeraria, el consumo de alcohol y tabaco o la conservación de la naturaleza. La "sociedad del conocimiento", tan demandada en la actualidad como un objetivo a conseguir, debiera exigir la competencia lectora de todos sus ciudadanos; iniciado el siglo XXI, es más necesario que nunca un ciudadano lector, lector competente y crítico, capaz de leer diferentes tipos de textos y de discriminar la abundante información que se te ofrece a diario en distitntos soportes. La maejora de los hábitos lectores de una población empeza con la formación de sus ciudadanos como lectores literarios ya en las primeras edades, que no frenemos sus motivaciones lectoras y que no les coartemos su capacidad para creer en cosas increíbles, para imaginar mundos maravillosos o para sentirse muy cerca de los más fantásticos personajes. Es necesaria la buena convivencia de las lecturas escolares y de las lecturas voluntarias. Jacqueline de Romilly: "Se habrá acostumbrado a la diversidad de juicios posibles y al contraste de los distintos sentimientos; habrá tenido que elegir, que tomar posición. Se habrá visto obligado a formarse una opinión previa, ilustrada, madura, personal". Será capaz de entender y explicar lo que es y lo que siente, lo que sucedió en otro tiempo y lo que le hubiera gustado que nunca sucediera. Se sentirá, de algún modo, con capacidad para ejercer el juicio crítico con libertad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario